miércoles, febrero 26

De llegar al 1/4 de siglo.

A propósito de mi llegada al ¼ de siglo, he decidido compartir con mis lectores –imaginarios, aparentemente…- un listado que resume 25 de mis demasiadas excentricidades. ¿Tarea fácil? En absoluto. Incluso me vi en la obligación de utilizar el comodín “preguntarle a un amigo”, porque la verdad, intentando redactar tantas particularidades, entendí que no soy una persona tan interesante. Independientemente, a continuación presento veinticinco cosas acerca de la veinticincoañera: 
1) Soy hipocondriaca: y esa es una de mis 2 razones por la que soy médico. De niña deducía que una cefalea era producida por un tumor cerebral, un dolor en el pecho era un infarto y así sucesivamente. Antes de los 10, gracias a encarta, me diagnostiqué una sinusitis, confirmada por mi otorrinolaringólogo días mas tarde.
2) No me gusta el chocolate: desde niña siempre me ha parecido muy amargo para mis papilas gustativas. A pesar de esto, puede verme comer una buena Samba de fresa ya que me recuerda mi galleta preferida de la infancia: Sorbetico.
3) Quería ser astrónomo: más que médico. Pero no es una carrera rentable en mi país. 
4) Sufrí un esguince: en el dedo anular de mi mano derecha cuando era niña mientras jugaba tranquilamente, sentada en el piso de mi habitación, con mis Barbie.
5) Apoyo las siguientes causas: el aborto, no como método anticonceptivo regular, pero si lo admito en una amplia gama de situaciones. La eutanasia, cuando la enfermedad es cruel y la muerte tarda en llegar. La legalización de la marihuana, porque quisiera drogarme de vez en cuando.
6) Soy desordenada: y creo que lo disfruto. Constantemente me reprendo por tener todos mis corotos regados, pero me niego a organizarlos. Alcanzo el clímax de mi descaro bromeando que en mi cuarto el desorden no se crea ni se destruye, solo se transforma. También cuando confieso que quiero pagarle a una señora para que le haga limpieza 3 días a la semana. Esto último, no tan en broma.
7) Compro compulsivamente libros y material para bisutería: la primera compra no es en vano, alimenta mi adicción por la lectura. La segunda –sin importar cuantos tutoriales DIY revise en Pinterest- solo es una conducta acumuladora.
8) Mi teléfono siempre está en silencio: me causa ansiedad escucharlo sonar, prefiero el modo vibrador. En este orden de ideas, odio hablar por teléfono.
9) Tengo ira al volante: no manejo como mis congéneres femeninos. Manejo prudentemente, respetando pasos peatonales, semáforos y usando el cinturón de seguridad. Pero quien quiere abusar de mi buena voluntad le toco corneta, le grito 3 cosas o le echo el carro encima. 
10) No digo groserías en público: es feo y de mal gusto una mujer con complejo de marinero. No obstante, en mensajes de texto a veces dejo escapar una que otra mala palabra, pero de mi boquita de fresa no.
11) No veo películas de terror: soy facilmente impresionable.
12) Tengo un horrible historial de mascotas: mi pájaro murió por sobredosis de arroz. Mi pez se suicidó como el de Amelie. A mi conejito se lo comió mi perra.
13) Estuve en un tiroteo: cuando era niña mi mamá y yo comprábamos en una tienda que intentaron asaltar desde el piso superior. Se escuchaban los tiros, los gritos. Mi mamá y yo logramos salir de ahí pero sufrí de estrés post-traumático por semanas. Cada vez que sonaba una detonación preguntaba si era tiro o cohete. Si escuchaba una sirena, preguntaba si era ambulancia o policía. No quería salir de casa. Fue duro. 
14) Idolatro a la Barbie y a Candy Candy: son perfectas y esa es suficiente explicación.
15) Juego constantemente con las arrugas que se forman en la tela: es algo prácticamente involuntario. Puedo estar viendo televisión, navegando en internet, detrás del volante en la cola de un semáforo, durante la revista médica, cualquier momento es bueno para doblar un poco de tela y aplastarla con mis dedos. 
16) Quiero un reloj mágico: para entrar a otras casas y... ver el estilo de vida que llevan dentro de ellas sus habitantes.
17) Soy una persona solitaria: viví sola más o menos 7 años en Puerto la Cruz y fue una etapa maravillosa. Me gusta andar sola, a mi propio ritmo, independiente. A diferencia de muchos buscadores crónicos de compañía, yo disfruto aislarme en mi mundo.
18) Fui nadadora durante mi niñez: siendo la actividad extracurricular que más disfruté. Pero un día le pusieron mucho cloro a la piscina lo que afectó mis adenoides y senos paranasales. Tuve que abandonar la práctica.
19) Le tengo pánico a las agujas: lo que explica mi carencia de tatuajes y piercings así como mi exceso de violencia cuando me extraen sangre.
20) Me gustaba escalar: cuando era niña. Comencé en mis tiempos de lactante trepando la cuna y lanzándome a la cama de mis progenitores. Eso generó muchos dolores de cabeza… a ellos, especialmente a mi papá quien reconstruyó la cuna. Luego trepé ventiladores de pata, no fue factible, se caían encima de mí. Posteriormente encumbré los arboles de pomalaca que teníamos en el jardín y las gandolas de la compañía donde trabajó mi papá. Actualmente temo a las alturas. 
21) Soy una coleccionista incurable: de ranas porque un día leí que eran de buena suerte, de elefantes por una experiencia ¿extrasensorial? y de Polly Pockets antiguas porque de niña siempre quise una, pero eran muy costosas. 
22) Nunca tuve apego emocional con mis abuelos: mi abuelo paterno murió antes de yo tener uso de razón. Mi abuela paterna vivía con dos tías malévolas a las que era mejor no visitar. Mi abuelo materno fue un beisbolista borracho que jamás se hizo cargo de mi mamá. Mi abuela materna vivía acá en casa, pero era una mujer vil, humillante, clasista, racista, totalitarista que maltrató a mi mamá durante su niñez y adolescencia y rechazó a mi papá siempre. ¿Apego, cómo?
23) Mi alma es de doña: gruñona. Regaño con frecuencia. Me irrito con facilidad. 
24) Soy adicta a la leche: pero el país donde vivo, con su escasez, me somete a síndromes de abstinencias prolongados e insufribles.
25) No confío en nadie: solamente en mi papá y hace 6 meses que un cáncer de esófago devoró su humanidad. Desde entonces me siento muy sola.

2 comentarios:

  1. jajaja !!! Está genial, amor :) Todo lo que dices es muy cierto, aunque no se como eres impresionable, con todo lo que debes ver en las guardias, y más cuando estás en emergencia

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  2. me indentifico con todas! En un mundo paralelo creo que seríamos gemelas :)
    Escribí una entrada parecida hace algún tiempo en mi blog: http://la-vidasegun-yo.blogspot.com/2013/04/20-cosas-sobre-la-autora.html. Espero te guste tanto como a mi me gustó la tuya ;)

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